Estoy atada a la obsesión de perderte para siempre.
Escuchar el ir y venir de tu corazón.♥18
No me digas que es imposible tocar el cielo cuando hay pisadas en la Luna.
Recuerda, que lo firme el corazón.
Vamos a rachas, ¿no? Hay temporadas, qué bueno, somos los más felices del mundo, nada nos cuesta el más mínimo esfuerzo, ni el trabajo más costoso que nos adjudiquen, por el mero hecho, de que somos felices. El corazón te retumba en el pecho a todas horas, sientes esas ganas locas de vivir cada segundo, y la montaña más escarpada de escalar, te parece un simple escalón. Sin embargo, hay otros momentos, en los que, no te apetece hacer nada. Tienes que asegurarte de que tu pequeño corazón, lleno de remiendos por las ostias que recibes, sigue latiendo dentro de tu pecho. Te resulta tan raro todo lo normal, que no sabes cómo reaccionar ante la más mínima tontería. Un simple escalón, te parece la montaña más escarpada por escalar, y cualquier mínimo esfuerzo nos supone un costoso trabajo. Nos falta esa decisión, ese sentimiento, esa parte de nosotros que por algún motivo naufraga. Demasiadas decepciones, demasiados fallos, o demasiadas promesas olvidadas. Muchas veces el orgullo destruye todo aquello que construimos para ser felices, esos sueños locos que nos llevan a lanzarnos hasta el límite. Y, créeme, si quieres disfrutar cada segundo de tu vida, las leyes que vayas a seguir, que las dicte tu mente, y las firme tu corazón.
Agárrame fuerte.
Y por muy extraño que parezca, por mucho que cueste creerlo a veces, un día aparece esa persona. Esa persona que te coje de la cintura por detrás, que te susurra que te quiere, que sonrie cuando tu sonries, que hace que cada caricia te ponga los pelos de punta, que se ria de tu risa, que te diga que eres boba, pero que luego lo arregle con un beso. Que te mire de esa manera...que asusta. Que produzca ese nudo en la garganta. No, no estamos hablando de personas perfectas, dejemos eso para las peliculas. Yo me refiero a cuando encuentras a alguien, que lo sientes, que verdaderamente le importas. Que te agarre fuerte de la mano y que lo único que te salga pensar sea "ojalá no me suelte nunca".
Casadas si, presas no.
Solteras si, solas jamas.
Hasta que llegue el indicado, disfrutar con el equivocado.
¿Volver con tu ex? No... Cromo repetido no completa el album. Hombre que pide tiempo quiere a otra.
Tiempo solo da el reloj, nosotras NO. Hombre que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen.
¿ Príncipe? NAH, mejor lobo; Te ve mejor, te oye mejor y te come mejor.
Puedes probarte mil vestidos esta misma noche, pero a él le seguirás gustando con el pantalón azul de chándal que llevabas el día en el que te conoció. Puedes ponerte los tacones más altos y deslumbrantes esta noche, pero a él le seguirás gustando siendo pequeña, para que tengas que pisar sus pies y escalar hasta sus labios. Puedes pintarte los ojos y resaltar tus labios con ese color rojo que tanto te gusta, pero a él le seguirás gustando con tus ojos verdes, y tus labios rosados. Puedes bailar de la forma más sensual para que él se fije en ti y se enamore más , pero a él le seguirás gustando con tus ganas locas de bailar sin saber como ni a donde querer llegar a parar.Puedes disimular millones de veces no estar mirándole, pero a él le seguirás gustando cruzar tu mirada con la suya.
Quien
te va a querer igual que te quiero yo, de esta forma tan loca. Dime, quien,
quien va a aguantar todo lo que yo he aguantado, soportar todo lo que yo he
soportado y ver todo lo que yo he visto. Tengo miedo de que alguien se de
cuenta de como eres, de esa forma tan perfecta y bonita y se enamore de ti, igual que estoy haciendo yo. Te esperaré en
nuestro lugar, aquel lugar que nos unió un frío día de invierno y nunca nos va
a separar. Recuerdalo, recuerda todo, todo, tenlo muy presente, nunca lo
olvides amor.
Querer parar el tiempo. Coger toda la mierda que te rodea y
quemarla. Tener un botón con el que borrar las cosas malas. Guardar los
abrazos. Secar las lágrimas. Subirte a lo alto de una montaña y gritar. Tirarte
al suelo y esperar que algo pase. Romper todo lo que te hizo daño alguna vez.
Sacarte de dentro la tristeza. Controlar tus sentimientos. Querer dejarlo todo.
Empezar de cero. Recuerdos. Mentiras. Lágrimas. Y más lágrimas. Insultos.
Peleas. Abrazos. Besos. Dolores de cabeza. Recuerdos otra vez. Y no saber dónde
guardar las cosas. Sentirse agotada. Querer cambiar las cosas. Columpiarte en
un columpio. Bucear. Beber hasta olvidar la mitad de la mitad de lo que quieres
olvidar. No saber dónde está el mundo. Despertarte con resaca. Parar las cosas.
Coger aire. Sonreír. Maquillarte. Aparentar. Sentirte afortunada. Vivir.
Dicen que es lo que más duele es echarle de menos, pero yo
creo que no es verdad. Echar de menos, duele. Duele mucho. Es como un golpe
seco. Lo bueno de echar de menos, es que al cabo de un tiempo dejas de hacerlo.
Porque empiezas a olvidar sus cosas, sus besos, sus abrazos, su voz, su manera
de tocarte, todo.. Terminas olvidando todo. Por eso creo que lo que más duele
es la esperanza. Siempre mirarás la puerta y te imaginarás que entra y te
rescata de todo ese injusto sufrimiento. Siempre tendrás la esperanza de irte
un día a dormir y que todo haya sido una estúpida pesadilla. Porque la esperanza
es lo último que se pierde. Por suerte, o por desgracia.
No eran la pareja perfecta. Ella era muy caprichosa, y el, él
era él. Eran el día y la noche. Él era un chico respetuoso, ella una loca
impulsiva. Discutían por tonterías. El prefería tomar algo en un sitio
calentito, y ella amaba bailar debajo de la lluvia. Lo mejor de todo, es que
los demás no apreciaban lo mejor. Él daría todo lo que tiene por hacerla reír,
por verla feliz. Amaba dormirla a base de caricias y despertarla besándola en
el cuello. Le encantaba ver como se emocionaba cuando le decía cuanto la
quería. La amaba por encima de cualquier cosa. Lo que tampoco sabían era que a
ella le costaba recobrar el aliento cada vez que le miraba a los ojos. Que la
piel se le ponía de gallina cada vez que él acercaba su boca a su oído. Que
fuera tan sensible y sincero la encandilaba. Era como tocar la melodía adecuada
en el momento adecuado. Ella se sentía especial cada vez que le regalaba una
sonrisa, o cada vez que la comía con la mirada. Se sentía orgullosa de decir,
sí, es él. Es mi vida entera.
Pero la gente no sabía esas cosas, probablemente tampoco las
comprenderían, quizás porque son tonterías, o también porque nunca habían
tenido nada parecido.
Hoy quédate. Quédate, quizá porque las palabras sobran,
porque no sabemos argumentar todo el daño que nos hemos hecho el uno al otro.
Quédate, aunque a mí ya no me quieras. Quédate, sólo para volver a ver como
sonríes, he estado demasiado tiempo sin esa sonrisa. Quédate por todos esos
"te quiero" que nos dijimos. Quédate por esas inseguridades de la
primera vez que hablamos. Quédate por esas noches de insomnio hablando sólo
nosotros. Quédate por esos susurros y por esas caricias en la espalda. Quédate
por ese daño que nos hicimos, innecesariamente, pero ya hecho. Quédate por esas
noches de verano mirando las estrellas. Quédate por esas tonterías nuestras que
nadie más entendía. Quédate por esas miradas en las que sobraban las palabras.
Quédate por todas esas sonrisas tontas que nos salían a los dos. Quédate por
todo lo que fuimos y la distancia no nos dejó ser.
Se sienta. Le tiemblan las piernas, las manos y, quizás, también el alma. Le tiembla el mundo. Coge folios, coge un bolígrafo e intenta empezar a escribir:
—Papá, mamá...
Tira el papel. Intenta de nuevo.
—He intentado hacer todo lo posible...
Tampoco es una buena forma de empezar. Y, entonces, empieza a llorar. E intenta impedirlo mirando hacia arriba y mordiéndose el labio inferior, como en todas las situaciones difíciles que ha tenido en su vida. Después, se enjuaga las lágrimas con la manga de la camiseta y escribe. Escribe algo concreto, directo, pero sincero:
—Lo siento.
Sí. Definitivamente le gusta. Es una buena forma de empezar y de terminar una carta de suicidio. Después, ahí está, su vida colgando del bote de pastillas que tiene enfrente. Su vida dependiendo de ella misma. Ella tiene el manejo de acabar con su vida o de que siga. Pero no le gusta cómo sigue. Es un ahora o nunca. Un todo o nada. Es un 'o gana ella o ganan ellos'.
¿Y al final quién gana la partida?
¿Ella? ¿Esa que tiene marcadas las muñecas de putadas? ¿Esa que llora hasta dormirse del cansancio cada noche? ¿Esa que mira de reojo a la vida por habérsela jugado tantas veces?
¿Quién gana la partida?
¿Ellos? ¿Todos esos hijos de puta que han intentado hundirle tantas veces hasta verla en el suelo? ¿Todos esos que no le han dejado nunca encajar en una sociedad podrida?
Ella ha dado tanto por perdido que ha perdido hasta la sonrisa, que ha perdido la partida. Ella, que ha perdido la vida.
Después, todos rotos. Una familia desmembrada, unos amigos que no aguantan el no ver a aquella chica que sonreía de vez en cuando. Una habitación vacía en la que una madre hundida no puede ni entrar. No queda nada. Ya se ha ido para siempre.
Y quién diría. A lo mejor habría llegado lejos. A lo mejor habría sido una mujer a la que admirar. A lo mejor no se había fijado en que el chico de al lado le había sonreído aquella tarde. A lo mejor no se había fijado en que su madre solo quería protegerla y no joderle la vida. A lo mejor no se había fijado en todos esos pequeños detalles que le dan sentido a la vida. A lo mejor ella misma había sido caos, su propia autodestrucción. A lo mejor no había sabido ver esa pequeña luz en toda esa inmensa oscuridad.
Me encantan todas nuestras tardes en las que no paro de
reírme por la maldita vez que me pillaste los puntos débiles, que aunque eso me
altere y me saque de quicio a veces, en el fondo me gusta porque viene de
ti. La sonrisa que tienes, la manera de
ver el mundo. La manera de hacer que mis manos estén tibias por el contraste de
las tuyas. La forma de tus labios, el roce de tus dientes con los míos,
morderte sin querer, sentir un nudo en el estomago cada vez que me abraces, tus
mensajes de buenos días, hacerte
maldades que esconden amor, escuchar tu voz, tus mejillas, tu simpatía, tus
besos y seguramente me olvido de algo, pero si viene de ti, me gusta todo.
Cuando te marchaste dejaste la ventana abierta, lo platos
sin fregar y el cenicero lleno de colillas apuradas al máximo. Te cansaste de
que te preguntara todos los días qué tal te iba en el trabajo y de que
planchara y doblara toda tu ropa con esmero y calor. Te gustaba más el olor a
tabaco y alcohol que el olor a recién limpio, te gustaba más dejarlo todo
tirado por ahí y odiabas que lo organizara, todo tenía su perfecto orden para
ti. Hay una cosa que estaba claro en la cama no existen ni existían diferencias
entre nosotros, conseguíamos amarnos sin ninguna objeción pero en cuestión de
manías nuestra relación era un desastre. Dos polos opuestos que se amaban hasta
reventar, pero polos opuestos al fin y al cabo. Y ocurrió lo que más me temía.
Un día cogiste una maleta la llenaste de lo que creías que eran tus cosas,
porque nosotros compartíamos todo desde los besos hasta el cuarto de baño, y
saliste por la puerta disparado, en busca de alguien que no tuviera la manía de
intentar hacerte demasiado feliz.
+Tú como que vas de chulo, ¿no?
-Sí, es mi actitud. Yo entre tonteo y tonteo me echo un
cigarrillo pa' descansar. Porque yo las controlo, ¿sabes? Ellas esperan que yo
las elija, que me quede con alguna de ellas. Pero no saben que no, que luego
llegará otra tonta que caerá y ellas pasarán a ser segundas opciones. Sí, es mi
actitud, y me va bien.
+Te irá bien hasta que te enamores. Porque entre tonteo y
tonteo y con tus cigarritos llegará el día en que una tonta consiga volverte
tonto. Y entonces esas segundas opciones desaparecerán y ella será tu única
opción. Y desearás borrarla de tu cabeza, porque con tu actitud, como dices, te
va bien. Pero déjame decirte que no lo lograrás, y entonces ella decidirá que
pasas a ser una segunda opción.
Tú te dedicabas a hacer cálculos sobre nuestro amor, querías
hallar la fórmula exacta, los electrones que dejabas en mis labios cada vez que
me besabas, los amperes de felicidad que derrochábamos juntos, las mutaciones que sufrían tus sentimientos
cada vez que yo alteraba tus circuitos. Tú tan de ciencias, tan preciso. Yo de
letras, tan inexacta. Yo soñaba con decirte TE QUIERO en 1000 idiomas distintos, o por qué no, en
2000, buscaba la manera de hacer de cada beso un poema y de cada mirada una
leyenda. Descubrir la historia que se escondía debajo de tus sábanas y las
batallas perdidas en la comisura de tus labios.Y los dos, tan artistas , tan
diferentes. Yo queriendo tocar la séptima sinfonía de tu cuerpo con mis dedos,
o si lo preferías un Rock. Y tú, intentando hallar la composición de colores de
la fusión de nuestras pupilas en la noche.
Y fallaron las fórmulas del amor, los poemas
inacabados, errores en cálculo, idiomas desconocidos.
Aquella noche de sabado, de millones de luces centelleantes,
de atardeceres encerrados bajo llave en un baúl y de silencios interrumpidos
por el sonido de unos tacones que nadie sabría callar. Aquella noche no intuyó,
no vaciló, no dudó, supo que algo había cambiado. Aquella noche en la que la
ciudad se teñía de lluvia y su cara de lágrimas se prometió no sufrir más, al
menos no de esa forma. El dolor en el que se había encerrado era insoportable,
no lo había elegido, era simplemente un precio que debía pagar por haber
conocido la felicidad en estado puro. Ella había elegido que él la marcara, una
marca que sólo el más loco de los locos sabría comprender, que el más ciego de
los ciegos podría descifrar en su mirada y que ni el más sincero de los besos
podría borrar nunca.
La juventud nos toma y nos arrastra por las calles vacías,
entre risas, besos entrecortados por los latidos acelerados de nuestros
corazones. Es bonito aprender a mirarte en un espejo y no ver tu futuro detrás,
abrir un cajón y encontrarte allí cada historia, cada canción, cada mirada que
compartimos. Seguramente fue por ti, por quién volví a ser esa chica que
tararea canciones cada 3 segundos. Y ahora que el humo de un cigarro empaña mi
realidad y he atrapado la ficción en mi rojo de labios puedo decirte que el
mundo no tiene límites y mi amor por ti tampoco, también puedo asegurarte que
la distancia poco importa, puedo sentirte cerca y que a falta de tus besos los
guardo debajo de mi piel, los guardo junto con las ganas de levantarme cada
mañana para poder mirarnos a los ojos. Te aseguro que sería capaz de cruzar el
océano para poder ver tu sonrisa, aunque solo fuera un segundo. El amor en
estado puro es eso y mucho más, es locura, no es un susurro al oído, el amor es
un grito a pleno pulmón de esos que te dejan sin voz, pero que al final, a pesar
del dolor de garganta sabes que ha merecido la pena gritar.
Ella creció entre trenes y carreteras, poetas de una noche y
cartas de despedida, sin pertenecer a ningún lugar y perteneciendo a todos,
olvidando lo que podía haber sido y recordando que había estado envuelta en sus
besos. Él le enseño en una noche cualquiera que ni todos los mordiscos duelen
ni los mejores besos se dan en la boca, ella le hizo dueño de cada una de sus
sonrisas y decidió regalarle sus mejores bocados. ¿Suena como un cuento de
hadas verdad? Pues no es así, es un amor que duele, quema la piel y arde en los
labios. Un incendio devastador que arrasa con todo a su paso, que no conoce
límites. Llamaradas de pasión. Chispas de deseo. Quizás este infierno sea en
realidad un paraíso. Un amor incandescente, un corazón de madera y tú la chispa
que lo hace arder. Ella tenía miedo de que todo aquel amor acabara convertido
en cenizas, apagado, consumido, pero junto a él decidió empezar a disfrutar del
calor de un amor que arde y que ninguna lluvia podrá apagar jamás.
“Puedes no ser su primero, su ultimo o su único. Ella amo antes y puede amar de nuevo. Pero si ella te ama ahora, Que otra cosa importa? Ella no es perfecta -tu tampoco lo eres, y los dos podrán nunca ser perfectos juntos, pero si ella te puede hacer reír, hacer que pienses las cosas dos veces, y puede admitir ser humana y cometer errores, Hazla tuya y dale lo mas que puedas. Puede que ella no piense en ti cada segundo del día, pero ella te dará una parte de su cuerpo que sabe es frágil - su corazón. Así que no la lastimes, no la cambies, no la analices y no esperes más de lo que ella pueda dar. Sonríe cuando te haga feliz, déjale saber cuándo te enfurezca y extráñala cuando no esté ahí.”
Le tenía
miedo al amor y a enamorarme, tenía a mi alrededor ejemplos de que los finales
felices son invención de Disney y que los tres metros sobre el cielo invención
de Federico Moccia. Pero entonces, llegaste tú. Tú con tu locura, con tus
besos, con tus abrazos, con tus mensajes. Y me olvide de todo lo que me había
dicho a mi misma y me dejé llevar, y me arrastraste contigo a tu locura. Y me
perdí en nuestro pequeño mundo, en el que sólo estábamos tú, yo y nuestros
besos. Y prometimos un siempre, y tuvimos nuestra canción, y nuestro número, y
nuestro lugar, y nuestros momentos especiales, y todas aquellas pequeñas cosas
que sólo tú y yo entendemos.
Con el
tiempo comprendí que amar no es tan solo rozar unos labios, acariciar una piel
o decir simplemente "te quiero". Entendí que el amor no tenía formas
sinuosas ni estaba compuesto de materia orgánica, que los príncipes azules iban
en vaqueros y chupas de cuero y las princesas con minifalda y tacón y que por
descontado, no existen los cuentos de hadas. Entendí también que son mejores
los amaneceres compartidos, las cenas de dos y los verbos conjugados en plural.
Que las discusiones no son más que las excusas para una reconciliación en toda
regla y que los inviernos son mucho menos fríos en una cama compartida.
Comprendí que el mejor bálsamo para las resacas son sus brazos, su cariño y
comprensión y que es mejor tener los labios agrietados por los besos que por
otra cosa. Entendí que los celos son solo síntomas de amor y que la confianza
son los pilares principales. Comprendí que las estrellas brillan más y mejor sin
las miran dos, que las lágrimas son solo el miedo a perder lo que tanto se
desea y que la ternura siempre es uno de los mejores ingredientes.
- ¿Sabes?
Después de pensarlo mucho me he dado cuenta de que existe un mundo muchísimo
mejor que este.
- Eso dicen
todos, pero no son más que chorradas.
- ¡Qué sí!
Que sí que existe. Es un mundo desde el que los problemas se ven como personas
mientras las observas desde lo alto de un avión. Un mundo donde todas las
mañanas te despiertan con un "buenos días princesa". Donde las flores
huelen genial y los coches no destruyen tanto el planeta. Un mundo tropecientas
veces mejor que este...
- ¿Así? ¿Y
dónde está ese supuesto mundo?
- Junto a
él..
♥
Quiero que hagamos planes, que deshagamos los antiguos.
¿ Tienes algo que hacer en los próximos 100 años ?
Porque te voy a llevar la agenda.
Los días impares te los dejo libres, para que te de tiempo a echarme de menos y yo no pueda echarte de más. Los domingos cenaremos a las 11 y dedicaremos el día a inventar nuevas formas de querernos, que la de querernos eterno ya la tenemos muy gastada. Me harás alucinar a la hora de la siesta, te haré despertar a las 9, únicamente para abrazarte muy fuerte.
Siempre pensé que quien se quiere los domingos es para siempre. ¿ Te apetece ? Porque no te preocupes, que a esta vida invito yo.
Brindemos por los momentos felices.
Mirar el álbum de fotos y recordar los viejos tiempos.Nuestros antiguos amigos,los momentos que hemos pasado juntos,las aventuras,las alegrías y las tristezas.
Pasar las páginas y emocionarnos con cada foto,con los recuerdos de esos días,de esos momentos en los que deseabas que se parara el tiempo para poder disfrutarlos al máximo,porque sabías que algún día esos momentos serían recuerdos,recuerdos bonitos,divertidos,felices..
Solo eso,recuerdos que algún día recordarias y te alegrarias de haberlos vivido.
Mirar cada foto detenidamente y darnos cuenta de que el tiempo pasa, y aunque parezca que no,pasa rápido,y que ya no somos los que eramos y vamos dejando a gente a mitad del camino,a lo mejor porque esas personas no te supieron agarrar fuerte la mano y se acabaron soltando, o bien porque no estaban en nuestro destino.Tambien puede ser que esas personas no te supieron apreciar,valorar..o que simplemente nunca debieron cruzarse en nuestro camino y por eso hoy,no están a nuestro lado.
AMB. Una gran familia,
No sé que haría sin esas personas que me dan la vida, esas personas que me alegran las horas y por las que me levanto cada día con una sonrisa. No sé que haría sin los abrazos de esas personas, sin sus besos, sin su apoyo. No sé que haría sin esas personas que siempre, siempre, están ahí para todo, a las que puedo acudir sin duda cuando las necesito, que me apoyan en mis decisiones y en mis errores, esas personas que, cuando me equivoco, no me lo echan en cara, si no que están ahí para hacerme creer que el error no fue tan grave como yo pensaba. No sé que haría sin esas personas que siempre saben como hacerme sentir mejor, pase lo que pase, porque me conocen como nadie. No sé que haría sin esas personas que saben cuando estoy mal solo con mirarme a los ojos, y que a veces, ni siquiera eso necesitan. No sé que haría sin esas personas que lo mueven todo solo para que yo sea feliz, o para que al menos, sufra menos. No sé que haría sin esas personas que me defienden con uñas y dientes. No sé que haría sin esas personas que me dicen esas palabras de cariño, esos te quiero que son lo único que necesito cuando estoy mal, cuando me siento sola, aunque eso no dure, porque no puedo sentirme sola teniéndolos a ellas. No sé que haría sin esas personas que lo son todo para mi, esas personas a las que quiero más que a mi vida, porque son mi vida.♥
¿Que por que sonrio?
Porque me da la gana, he decidido que los 365 días del año me acostare con una sonrisa, hasta me atrevería a decir que me acostare con la mejor de las sonrisas. Será una gran positividad la que invada mi cabeza todas las noches, porque me di cuenta de que con una sonrisa de por medio las cosas son mucho mas faciles y llevaderas. Que si con el tiempo los sueños se transforman en relidades se lo debo a mis sonrisas, un día gris,un día malo,¡no importa!,un día malo de 1000 no es nada importante,que no hay de que preocuparse♥
Si fuera perfecta, seria aburrido.
Buenas tardes. Bienvenido a la puta realidad. Aquí nunca habrá vuelta atrás. Si te equivocas, no hay forma de retroceder en el tiempo. Ese segundo en el que fallaste, no volverá a surgir. Ni ese minuto, ni ese día, se repetirán. Aquí, un "Game over" no incluye un "Reintentar". Aquí, la mayoría de finales no son felices. Aquí, si te arrepientes, no hay un "Salir sin guardar". Pero, ¿qué es la vida sin errores? Lo perfecto existe porque la imperfección siempre estará ahí.